title_bullet.gif (1061 bytes) Plan de Desarrollo Institucional 2005 - 2008                                

 

I. MARCO REFERENCIAL

En la formulación del presente Plan de Desarrollo Institucional se tomaron en cuenta los factores nacionales y estatales que impactan de manera fundamental el funcionamiento de las instituciones de educación superior.

La ELDS, como un centro educativo perteneciente al sistema educativo nacional, no puede permanecer ajena al dinamismo y los cambios que se observan en el contexto nacional e internacional.

Por ello, el marco de referencia lo constituyen el Programa Nacional de Educación 2001-2006 y el Programa Estatal de Desarrollo 2005-2010, particularmente, de este último, el apartado de Educación, Cultura, Deporte, Ciencia y Tecnología.

En dichos documentos se establecen las estrategias, líneas de acción y metas propuestas para la educación en México y en Sinaloa, para los próximos años.

En este apartado, presentamos una síntesis de los principales documentos que contextualizan el proceso de planeación en esta casa de estudios.

 1. PROGRAMA NACIONAL DE EDUCACION 2001-2006.

Educación Superior

La educación superior es un medio estratégico para acrecentar el capital humano y social de la nación, y la inteligencia individual y colectiva de los mexicanos; para enriquecer la cultura con las aportaciones de las humanidades, las artes, las ciencias y las tecnologías; y para contribuir al aumento de la competitividad y el empleo requeridos en la economía basada en el conocimiento. También es un factor para impulsar el crecimiento del producto nacional, la cohesión y la justicia sociales, la consolidación de la democracia y de la identidad nacional basada en nuestra diversidad cultural, así como para mejorar la distribución del ingreso de la población.

La educación superior comprende los estudios posteriores a la educación media superior, se imparte en instituciones públicas y particulares, y tiene por objeto la formación en los niveles de técnico superior universitario o profesional asociado, licenciatura, especialidad, maestría y doctorado. Las instituciones de educación superior (IES) realizan una o varias de las actividades siguientes: docencia; investigación científica, humanística y tecnológica; estudios tecnológicos; y extensión, preservación y difusión de la cultura, según la misión y el perfil tipológico de cada una.

El desarrollo del país requiere un sistema de educación superior con mayor cobertura y mejor calidad, en el que se asegure la equidad en el acceso y en la distribución territorial de las oportunidades educativas. Para incrementar la cobertura con equidad no sólo es necesario ampliar y diversificar la oferta educativa, sino también acercarla a los grupos sociales con menores posibilidades de acceso de forma tal que su participación en la educación superior corresponda cada vez más a su presencia en el conjunto de la población, y lograr que los programas educativos sean de buena calidad para que todo mexicano, con independencia de la institución en que decida cursar sus estudios, cuente con posibilidades reales de obtener una formación adecuada.

Un sistema de educación superior de buena calidad es aquél que está orientado a satisfacer las necesidades del desarrollo social, científico, tecnológico, económico, cultural y humano del país; es promotor de innovaciones y se encuentra abierto al cambio en entornos institucionales caracterizados por la argumentación racional rigurosa, la responsabilidad, la tolerancia, la creatividad y la libertad; cuenta con una cobertura suficiente y una oferta amplia y diversificada que atiende a la demanda educativa con equidad, con solidez académica, y eficiencia en la organización y utilización de sus recursos.

Un programa educativo de buena calidad cuenta con una amplia aceptación social por la sólida formación de sus egresados; altas tasas de titulación o graduación; profesores competentes en la generación, aplicación y transmisión del conocimiento, organizados en cuerpos académicos; currículo actualizado y pertinente; procesos e instrumentos apropiados y confiables para la evaluación de los aprendizajes; servicios oportunos para la atención individual y en grupo de los estudiantes; infraestructura moderna y suficiente para apoyar el trabajo académico de profesores y alumnos; sistemas eficientes de gestión y administración; y un servicio social articulado con los objetivos del programa educativo.

El objetivo principal de este subprograma es impulsar el desarrollo con equidad de un sistema de educación superior de buena calidad que responda con oportunidad a las demandas sociales y económicas del país, y obtenga mejores niveles de certidumbre, confianza y satisfacción con sus resultados.

También pretende contribuir a la transformación del actual sistema de educación superior cerrado, en uno abierto, flexible, innovador y dinámico, que se caracterice por la intensa colaboración interinstitucional, por la operación de redes para el trabajo académico de alcance estatal, regional, nacional e internacional, por la movilidad de profesores y alumnos, y por la búsqueda permanente de nuevas formas de enseñanza-aprendizaje.

Con el propósito de avanzar en el logro de la equidad educativa, se fomentará la ampliación de la oferta en zonas y regiones poco atendidas y se establecerá un sistema nacional de becas que otorgue apoyos a jóvenes en condiciones socioeconómicas adversas, para incrementar sus posibilidades de acceso, permanencia y terminación satisfactoria de sus estudios superiores.

Para mejorar la calidad de los programas educativos es necesario continuar con el proceso de superación académica de los profesores que los imparten, actualizar los contenidos y desarrollar enfoques educativos flexibles centrados en el aprendizaje que desarrollen en los estudiantes habilidades para aprender a lo largo de la vida. Para ello se fortalecerán los programas de formación y actualización de profesores, se apoyará la actualización de los planes y programas de estudio, la capacitación de los profesores en los nuevos enfoques y el desarrollo en las instituciones de ambientes de aprendizaje que faciliten el acceso al conocimiento.

La transformación del actual sistema de educación superior cerrado, en uno abierto, el incremento con equidad en su tasa de cobertura, la ampliación y diversificación de la oferta educativa y su mejor distribución territorial, requieren de nuevas estructuras para su planeación y coordinación a nivel estatal y nacional. En consecuencia, se impulsará la reestructuración del sistema vigente de planeación de la educación superior y el establecimiento de agendas de trabajo que aseguren el funcionamiento regular y eficaz de los organismos que lo conformen. Se promoverá también la consolidación del sistema nacional de evaluación y acreditación para coadyuvar a la mejora continua de la oferta educativa.

Para alcanzar los objetivos del subprograma se requiere del concurso y compromiso de los tres niveles de gobierno, de los académicos, trabajadores, directivos, estudiantes, egresados, las organizaciones profesionales, empresas y la sociedad en su conjunto. En consecuencia, será necesario actualizar el pacto social en torno a la educación superior, de manera que el esfuerzo gubernamental se multiplique a través de las acciones y los compromisos de las instituciones y de los individuos.

El Gobierno Federal asume el compromiso de ampliar y mejorar el sistema de educación superior para que ofrezca a los mexicanos oportunidades que les permitan llevar al cabo sus proyectos individuales y colectivos en el marco del fortalecimiento del progreso y la soberanía nacionales. Refrenda su responsabilidad con el desarrollo de la educación superior pública y su respaldo a las iniciativas de los particulares que colaboren con el proyecto educativo de la nación siguiendo los principios de este subprograma. Asimismo declara su disposición para generar los medios que permitan a las instituciones autónomas consolidar sus capacidades académicas y de gobierno, sus recursos y patrimonio para que sigan cumpliendo con su vocación social.

En este subprograma se establecen las políticas, los objetivos, las líneas de acción y las metas del Programa Nacional de Educación 2001-2006 correspondientes al tipo educativo superior. Para su elaboración se han considerado las propuestas de personas y de organizaciones recibidas durante la consulta ciudadana; los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo; las Bases para el programa sectorial de educación 2001-2006, elaborado por la coordinación del área educativa del equipo de transición; las propuestas de las autoridades educativas de los gobiernos de los estados; de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior; de la Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación Superior; y de la comisión de educación del Consejo Coordinador Empresarial.

Su formulación ha sido realizada conjuntamente con la elaboración del plan de ciencia y tecnología con el propósito de articular las políticas y líneas de acción de ambos programas, y así impulsar coordinadamente el desarrollo de la educación superior y de la ciencia y la tecnología en el país.

El Gobierno Federal convoca a las universidades públicas, a los institutos tecnológicos, a las universidades tecnológicas y a las instituciones particulares a sumarse a este esfuerzo, a participar en la definición de acciones específicas en los programas que se proponen y a contribuir al alcance de sus metas.

Este subprograma se estructura en cuatro apartados. El primero presenta un diagnóstico de la situación actual del sistema de educación superior y los principales retos que afronta. El segundo, describe un escenario deseable de la educación superior a 2025, expresado como visión, con el fin de contar con un referente de mediano plazo que oriente las políticas y las acciones. A partir de la visión y los retos se presentan, en el tercer apartado, los objetivos estratégicos, las políticas, las líneas de acción y metas que guiarán las acciones del Gobierno Federal durante el periodo 2001-2006. El cuarto apartado enumera los programas de acción en cada uno de los objetivos estratégicos.

Diagnóstico del sistema de educación superior

Descripción

El sistema de educación superior (SES) está conformado por más de 1,500 instituciones públicas y particulares que tienen distintos perfiles tipológicos y misiones: universidades, universidades públicas autónomas, institutos tecnológicos, universidades tecnológicas, instituciones de investigación y posgrado, escuelas normales y otras instituciones. El SES ofrece programas educativos de técnico superior universitario o profesional asociado, licenciatura, especialidad, maestría y doctorado. Algunas de las instituciones que conforman el sistema ofrecen programas del tipo medio superior.

En el ciclo escolar 2000-2001, la matrícula de educación superior alcanzó la cifra de 2,197,702 estudiantes, de los cuales 2,047,895 realizaron sus estudios en la modalidad escolarizada y 149,807 en la no escolarizada. De la matrícula escolarizada, 53,633 estudiantes (2.6%) se inscribieron en programas de técnico superior universitario o profesional asociado; 1,664,384 (81.3%) en licenciatura; 200,931 (9.8%) en educación normal; y 128,947 (6.3%) en posgrado. El sistema público comprende 68% de la matrícula total, aunque esta proporción es variable entre los niveles del sistema. La matrícula escolarizada de técnico superior universitario o profesional asociado y licenciatura representa una tasa de atención de 20% del grupo de edad 19-23 años.La participación de la mujer en el sistema escolarizado es de 49%.

Licenciatura. Comprende carreras con una duración mínima de cuatro años. Su matrícula asciende a 1,664,384 estudiantes, de los cuales 1,141,898 (68.6%) se encuentran inscritos en instituciones públicas y 522,486 (31.4%) en instituciones particulares. De los estudiantes inscritos en el sistema público, 828,779 (72.6%) estudian en universidades y 313,119 (27.4%) en institutos tecnológicos públicos.

Posgrado. Comprende los estudios de especialidad, maestría y doctorado. La matrícula se distribuye por niveles en la forma siguiente: 21.9% en especialidad, 71.1% en maestría y 7% en doctorado. Las instituciones públicas atienden a 59.4% de la matrícula y las instituciones particulares al 40.6% restante.

En el ciclo escolar 2000-2001 se ofrecieron más de 6,600 programas de licenciatura y 3,900 de posgrado. Además de la función formativa, en el sistema se realizan actividades de investigación científica, humanista y tecnológica, y se llevan a cabo variadas actividades de creación y difusión cultural. Para ello se cuenta con 208,692 profesores, de los cuales 28.9% son de tiempo completo, 8.7% de medio tiempo y 62.4% por horas. De los profesores de tiempo completo, 26% cuenta con el grado de maestría y 6% con el de doctorado.

En el periodo 1994–2000, la matrícula del sistema de educación superior creció a una tasa anual de 6.3% en promedio y se diversificó con la aparición de nuevas modalidades educativas y la oferta de una variedad de programas de técnico superior universitario o profesional asociado, licenciatura y posgrado.

Todos los estados ofrecen educación superior pública y en la gran mayoría de las ciudades medias y grandes se ofrece un amplio espectro de programas educativos, con lo que se ha avanzado en la desconcentración geográfica de la oferta de licenciatura. Sin embargo, el posgrado continúa muy concentrado en el Distrito Federal, con 32.4% de los estudiantes.

Principales problemas y retos

Los problemas y retos que hoy enfrenta la educación superior en México se concentran en tres vertientes principales: a) el acceso, la equidad y la cobertura; b) la calidad, y c) la integración, coordinación y gestión del sistema de educación superior.

El acceso, la equidad y la cobertura

• El sistema de educación superior atiende en los niveles de técnico superior universitario o profesional asociado y licenciatura, en su modalidad escolarizada, a 20% de los jóvenes entre 19 y 23 años. Esta proporción es significativamente mayor a la de 1990 (12.2%) y expresa la dinámica de crecimiento del sistema en la última década. No obstante esta mejoría a nivel nacional, la tasa de cobertura actual se distribuye de manera muy desigual entre las entidades federativas (de 9.2% a 37.7%) y entre los diversos grupos sociales y étnicos que conforman la población, y es insuficiente ante los requerimientos del desarrollo del país.

En consecuencia, el reto es proseguir el crecimiento del sistema de educación superior con calidad y equidad, y cerrar las brechas en las tasas de cobertura entre entidades federativas y entre grupos sociales y étnicos.

• Los jóvenes que provienen de grupos en situación de marginación se enfrentan a serios obstáculos para tener acceso a la educación superior, permanecer en ella y graduarse oportunamente. Mientras que 45% del grupo de edad entre 19 y 23 años, que vive en zonas urbanas y pertenece a familias con ingresos medios o altos recibe educación superior, únicamente 11% de quienes habitan en sectores urbanos pobres y 3% de los que viven en sectores rurales pobres cursan este tipo de estudios. Por su parte, la participación de los estudiantes indígenas es mínima.

El reto consiste en ampliar y diversificar las oportunidades de acceso a la educación superior y acercar la oferta educativa a los grupos sociales en situación de desventaja, así como a la población indígena del país.

• La diversificación de la oferta educativa ha sido significativa en los últimos años; sin embargo, su distribución territorial es desigual y es aún insuficiente en algunos campos del conocimiento para atender la demanda de profesionales calificados en las diversas regiones del país. Además, un análisis del perfil tipológico de cada una de las 1,500 IES revela el predominio de aquéllas que ofrecen programas exclusiva o mayoritariamente en el nivel de licenciatura y cuya actividad principal se centra en la transmisión del conocimiento. Por otro lado, en las entidades federativas existen incongruencias entre la composición de la matrícula por áreas del conocimiento y la participación de los diferentes sectores económicos. Prevalece una concentración de la matrícula de licenciatura en pocas carreras con destinos laborables saturados.

El reto consiste en intensificar el proceso de diversificación de los perfiles institucionales y de la oferta educativa en los estados incluyendo modalidades de educación abierta y a distancia; diseñar programas orientados a atender el déficit de profesionales en las diversas áreas del conocimiento y a satisfacer necesidades estatales, regionales y de los diversos grupos étnicos, y lograr una mayor coherencia entre la oferta educativa, las preferencias de los estudiantes y los requerimientos del desarrollo.

• En el nivel de posgrado existe una alta concentración geográfica, más de 61.2% de la matrícula se localiza en el Distrito Federal y en los estados de Nuevo León, Jalisco, Puebla y México. El 55% de los estudiantes de doctorado están inscritos en instituciones del Distrito Federal.

El reto consiste en ampliar y fortalecer la oferta de posgrados de las IES situadas fuera del Distrito Federal, mejorando el nivel de habilitación de su profesorado de carrera y su organización en cuerpos académicos, y asegurando que cuenten con la infraestructura necesaria para desarrollar sus actividades docentes y de generación y aplicación del conocimiento.

• El sistema de educación superior está orientado principalmente a atender la demanda proveniente de los egresados del nivel medio superior.

El reto es establecer una oferta amplia y diversificada de educación continua, utilizando modalidades adecuadas para satisfacer las demandas de capacitación, actualización y formación permanente de profesionales en activo y de la población adulta en el contexto de la sociedad del conocimiento.

La calidad

• La mayor parte de los programas educativos que se ofrecen en el sistema de educación superior son extremadamente rígidos. En la formación profesional domina un enfoque demasiado especializado y una pedagogía centrada fundamentalmente en la enseñanza, que propicia la pasividad de los estudiantes. Las licenciaturas, en general, fomentan la especialización temprana, tienden a ser exhaustivas, tienen duraciones muy diversas, carecen de salidas intermedias y no se ocupan suficientemente de la formación en valores, de personas emprendedoras y del desarrollo de las habilidades intelectuales superiores.

El reto es hacer más flexibles los programas educativos e incorporar en los mismos el carácter integral del conocimiento, propiciar el aprendizaje continuo de los estudiantes, fomentar el desarrollo de la creatividad y el espíritu emprendedor, promover el manejo de lenguajes y del pensamiento lógico, resaltar el papel facilitador de los maestros e impulsar la formación en valores, crear cultura y fortalecer las múltiples culturas que conforman el país, así como lograr que los programas reflejen los cambios que ocurren en las profesiones, las ciencias, las humanidades y la tecnología.

• La eficiencia terminal ha mejorado en los últimos años, en promedio, sólo 50% de los estudiantes de licenciatura y alrededor de 40% de los de posgrado logran terminar sus estudios y titularse lo que representa un desperdicio de recursos y la frustración de legítimas aspiraciones personales. Los tiempos para lograr la titulación o graduación son significativamente mayores que los programados y en la mayoría de las instituciones la diversificación de las opciones para la titulación es escasa y los procedimientos burocrático-administrativos constituyen un obstáculo que en ocasiones provoca que los estudiantes no concluyan los trámites correspondientes.

El reto es lograr que los estudiantes culminen sus estudios en los tiempos previstos en los planes y programas de sus carreras. Para esto es necesario establecer en las IES programas de tutelaje individual y de grupo, y de apoyo al desempeño académico de sus alumnos, que tomando en consideración sus diferentes necesidades mejoren los índices de retención (particularmente en el paso del primero al segundo año del programa de estudios); que diversifiquen las opciones de titulación y simplifiquen los trámites administrativos para la titulación y la graduación. Es necesario también que los estudiantes con problemas económicos puedan tener acceso a un sistema de becas y financiamiento para mejorar sus condiciones de permanencia y lograr la terminación oportuna de sus estudios.

• Los egresados de la educación superior han sido pilares del desarrollo nacional, pero existen tendencias preocupantes relacionadas con el desempleo y subempleo de profesionales en diversas disciplinas. Ello apunta tanto a deficiencias en la formación proporcionada y, en el mundo del trabajo, a una oferta excesiva de egresados de ciertos programas.

El reto es asegurar que los profesionales egresados de las IES continúen desempeñando un papel fundamental en el proceso de desarrollo nacional en el contexto de la sociedad del conocimiento, para lo cual es necesario que las IES actualicen periódicamente los perfiles terminales de los programas que ofrecen para atender tanto las aspiraciones de los estudiantes como los requerimientos laborales, aseguren que el alumno aprenda lo previsto en los planes y programas de estudio, y refuercen los esquemas de evaluación de los aprendizajes para garantizar que los egresados cuenten con los conocimientos, competencias, y valores éticos que corresponden a la profesión que eligieron. Este esfuerzo deberá complementarse con la implantación de esquemas efectivos que permitan reorientar la demanda hacia programas educativos que respondan a las nuevas exigencias sociales y a las necesidades regionales de desarrollo. Además, los gobiernos federal y estatales deberán dar a conocer a los jóvenes y a los padres de familia, las áreas que requieren un mayor número de profesionistas para impulsar el desarrollo sustentable del país.

• Los programas y actividades de difusión que realizan las IES constituyen un elemento importante para la promoción social de las expresiones artísticas y culturales. Sin embargo, por lo general, estos programas no toman en consideración las preferencias de los estudiantes y tienen una contribución insuficiente en su formación integral.

El reto es propiciar la integración de las actividades de difusión con la docencia y la investigación en las IES, y que las actividades culturales coadyuven con los procesos de formación integral del estudiante.

• La prestación del servicio social se realiza con asimetrías debido a la heterogeneidad de las reglamentaciones sobre la materia y a un conjunto de factores de tipo académico, estructural, cultural y económico. Los proyectos de servicio social se ubican orgánicamente, en casi todos los casos, en el área institucional de difusión de la cultura y extensión de los servicios y, por lo general, se encuentran débilmente articulados con los objetivos de los programas educativos. En ocasiones, la prestación del servicio social es considerado por los alumnos como un obstáculo para la titulación.

El reto es lograr que el servicio social de la educación superior se consolide como un medio estratégico para enriquecer la formación, las habilidades y destrezas de los estudiantes, y para influir de manera efectiva en la atención de problemas prioritarios para el país, especialmente aquéllos que afectan a las comunidades menos favorecidas.

• Diversos estudios han señalado deficiencias en la orientación vocacional y en la formación de los estudiantes egresados de la educación media superior que ingresan a las instituciones de educación superior, principalmente en matemáticas y en expresión oral.

El reto consiste, por un lado, en fortalecer la cooperación entre las instituciones de ambos tipos, de manera que las escuelas del tipo medio superior refuercen sus programas de orientación vocacional y reciban apoyos académicos de las IES para mejorar la impartición de los programas educativos. Por otro lado, consiste en que las IES difundan ampliamente y de manera eficaz su oferta educativa y establezcan programas de apoyo académico diferenciado para afianzar la base de formación de sus alumnos de primer ingreso y con ello coadyuvar a su mejor desempeño posterior.

• Algunos de los programas organizados por la SEP y por las propias IES públicas en la última década han tenido como resultado una mejor preparación del personal académico de tiempo completo, reflejada en una creciente proporción de profesores con posgrado. Sin embargo, el número de cuerpos académicos consolidados es aún pequeño y su distribución en el país insuficiente y desigual. A ello se agrega la escasez de políticas institucionales y programas para habilitarlos en las tareas docentes.

El reto es lograr que los profesores cuenten con la formación académica y pedagógica necesaria para garantizar su buen desempeño en el cumplimiento de las funciones que tienen asignadas y su integración en cuerpos académicos que se caractericen por su alto nivel de habilitación e intenso trabajo colegiado, en particular, para la operación de los programas educativos en los que participan.

• En las instituciones públicas de educación superior se realiza la mayor parte de la investigación científica y humanística del país. Sin embargo, la capacidad institucional para la investigación está distribuida muy heterogéneamente en el territorio nacional y su debilidad en muchas de las dependencias e instituciones que por su misión deberían cultivarla afecta la calidad de los programas educativos.

El reto es ampliar y fortalecer los cuerpos académicos en cada una de las dependencias de educación superior de acuerdo con su perfil y planes de desarrollo, para incrementar la capacidad institucional de generar y aplicar el conocimiento; integrar y coordinar los recursos intelectuales de las instituciones en beneficio de los programas educativos, así como articular estas actividades y la formación de cuadros de alto nivel con las necesidades del desarrollo social y de la ciencia y la tecnología en el país, y continuar con el proceso de ampliación y modernización de la infraestructura necesaria para realizar las actividades de investigación en las instituciones públicas.

• El desarrollo del posgrado ha sido desigual tanto en la calidad de los programas como en la atención de las distintas áreas del conocimiento. En la última década se crearon casi 2,000 programas, de los cuales un número considerable no cuenta con la infraestructura ni con el personal académico idóneos para asegurar una adecuada formación. De los casi 2,500 programas que por sus objetivos de formación podrían formar parte del Padrón de Posgrados de Excelencia del CONACyT, sólo 500 han sido reconocidos por su buena calidad. Por otro lado, la baja matrícula en las áreas de las ciencias exactas, ingenierías y tecnologías ha limitado la formación de una base científica y tecnológica lo suficientemente diversificada y sólida como para enfrentarse a los desafíos del desarrollo nacional.

El reto es mejorar la calidad de los programas de posgrado, fortaleciendo los cuerpos académicos que les dan sustento y la infraestructura requerida para su operación, e incrementar la matrícula de este nivel, en particular, en las áreas de las ciencias exactas, ingeniería y tecnología para ampliar la base de recursos humanos de alto nivel que impulsen el desarrollo sustentable del país y del sistema de educación superior.

• Se advierte que la sociedad tiene un conocimiento insuficiente acerca de la naturaleza, los fines y los resultados de las instituciones de educación superior, así como una débil participación organizada en su apoyo.

El reto es propiciar el establecimiento de mecanismos eficaces de participación de la sociedad interesada en el desarrollo de la educación superior, que las instituciones educativas conformen instancias que les permitan relacionarse mejor con los diferentes actores sociales e integrar un sistema nacional de información que haga públicos los resultados académicos de todas las instituciones del país.

• Algunas de las políticas educativas operadas desde 1990 han influido en el fortalecimiento de la cultura de la evaluación, tanto en el sistema de educación superior como en las instituciones que han mejorado sus procesos de autoevaluación y planeación. Las evaluaciones externas practicadas a casi dos mil programas educativos, principalmente de las universidades públicas, por los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES) en la década pasada, han contribuido significativamente a mejorar la calidad de los programas. Por otro lado, en los últimos años se han realizado actividades de acreditación a cargo de organismos especializados que han contribuido a construir un sistema de acreditación y a garantizar la buena calidad de los programas educativos. A la fecha se han acreditado cerca de cien programas y se cuenta con catorce organismos acreditadores no gubernamentales. A finales del 2000 se constituyó el Consejo para la Acreditación de la Educación Superior (COPAES) con el propósito de regular los procesos de acreditación y garantizar que los programas educativos acreditados tengan un nivel apreciable de desarrollo y consolidación. Sin embargo, las acciones realizadas hasta el momento han resultado insuficientes y limitadas para asegurar la mejora continua de la calidad de la educación superior y para que la sociedad esté cabalmente informada de sus resultados.

El reto es consolidar el sistema nacional de evaluación y acreditación de programas educativos no gubernamental, sustentado en pares académicos de reconocido prestigio y solvencia moral, que provea de referentes a las instituciones para la mejora continua y el aseguramiento de la calidad de sus programas educativos y coadyuve con la rendición de cuentas de las IES a la sociedad.

• La oferta de programas educativos en instituciones particulares se ha expandido notablemente en los últimos años, contribuyendo con ello a la formación profesional de los mexicanos. En la actualidad existen instituciones particulares en todas las entidades federativas. Sin embargo el crecimiento de este sistema ha sido heterogéneo, por un lado, se han desarrollado instituciones que tienen logros significativos y han alcanzado un amplio prestigio social y, por el otro, han surgido numerosas instituciones pequeñas cuya calidad ha sido objeto de cuestionamiento a pesar de los esfuerzos realizados en los últimos años por mejorar los requisitos y procedimientos para el otorgamiento del Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (RVOE) por los gobiernos federal y estatales. Además, las instituciones particulares consideran que el marco normativo vigente dificulta la innovación y desarrollo de las mismas, que existe una excesiva burocratización en los trámites, y los gobiernos no cuentan con suficiente capacidad para la evaluación y supervisión.

El reto es mejorar los requisitos para el otorgamiento del RVOE, simplificar los procedimientos, fortalecer la capacidad técnica de evaluación y de supervisión del gobierno federal y de los gobiernos estatales, y lograr acuerdos entre ellos para la aplicación homogénea del marco normativo y garantizar su cumplimiento. El marco normativo debe dejar a las instituciones particulares que muestren niveles de calidad satisfactorios, una mayor capacidad de gestión para permitir la innovación y la incorporación a los programas educativos de los avances de la ciencia y la tecnología con la celeridad que demandan los tiempos actuales.

La integración, coordinación y gestión del sistema de educación superior

• En materia de planeación y coordinación de la educación superior, el gobierno federal, los gobiernos estatales y las instituciones han establecido políticas y mecanismos desde hace más de dos décadas. El proceso de planeación derivado del Sistema Nacional Permanente para la Planeación de la Educación Superior (SINAPPES) se ha caracterizado por etapas de alta productividad y de definiciones importantes, pero también por periodos de inacción y poca efectividad. La Coordinación Nacional para la Planeación de la Educación Superior (CONPES) ha tenido un funcionamiento irregular y las instancias estatales de planeación, que deberían ser espacios estratégicos para el desarrollo de la educación superior en los estados, siguen sin consolidarse y no han operado de manera regular. Además, la estructura del SINAPPES resulta insuficiente ante las nuevas condiciones que afronta la educación superior.

El reto es establecer y operar un nuevo esquema de planeación y coordinación de la educación superior que permita integrar el sistema nacional y los sistemas de los estados, así como revitalizar el ejercicio de la planeación para convertirla en el instrumento que armonice las acciones de gobiernos, instituciones y sociedad.

• Las instituciones que conforman el actual sistema de educación superior orientan su trabajo casi exclusivamente hacia ellas mismas, desaprovechando las oportunidades de colaboración con otras instituciones dentro y fuera del país. La movilidad de los estudiantes es muy escasa debido a la rigidez de los programas educativos y a la carencia de instrumentos de coordinación entre instituciones y sistemas que consideren e incluso alienten el tránsito de los estudiantes entre diferentes modalidades y opciones educativas.

El reto es lograr la transformación del sistema cerrado vigente en uno abierto donde las instituciones participen en redes estatales, regionales, nacionales e internacionales de cooperación e intercambio académico, que les permitan hacer un mejor uso de los recursos disponibles, fortalecer sus capacidades institucionales y ofrecer servicios educativos con mayor cobertura, equidad y calidad, y que las estructuras y los perfiles de formación profesional sean flexibles, para facilitar el tránsito de los estudiantes entre niveles y programas educativos.

• Existe una relación insuficiente entre las IES y el sistema de centros SEP-CONACyT, lo cual hace que se pierdan oportunidades para el fortalecimiento del posgrado, el desarrollo de los cuerpos académicos, el aprovechamiento de los resultados de investigación en los programas educativos de las IES y el uso compartido de la capacidad instalada en laboratorios, talleres, plantas piloto, bibliotecas, etcétera.

El reto es establecer una vinculación efectiva entre las IES y los centros SEP-CONACyT que permita la impartición compartida de programas educativos, la movilidad de investigadores, profesores y estudiantes de licenciatura y posgrado de las instituciones, la realización conjunta de proyectos de desarrollo regional con un alto contenido científico y tecnológico, y la utilización compartida de la infraestructura instalada.

• Pese a que en los últimos años ha habido un aumento real en las aportaciones financieras del gobierno federal y de los gobiernos de los estados a la educación superior pública, los recursos son aún insuficientes para atender satisfactoriamente el crecimiento con equidad y calidad de la oferta educativa, y las necesidades de las instituciones. Por otro lado, las instituciones públicas han considerado necesario contar con un nuevo modelo de subsidio que, en particular, tenga en cuenta el desempeño institucional.

El reto es incrementar el financiamiento federal y estatal a la educación superior pública para consolidar su desarrollo, buscar fuentes alternas de financiamiento y establecer un nuevo modelo de subsidio simple, multivariado y equitativo, que considere las diferencias de costo por alumno en los diferentes niveles educativos y por áreas del conocimiento, y que tome en consideración criterios de desempeño institucional.

• La normativa de la educación superior ya no responde a la dinámica del cambio incesante en materia académica y de organización del sistema.

El reto es revisar y actualizar el marco jurídico para permitir su desarrollo y su adecuada regulación y coordinación.

Visión de la educación superior a 2025

La educación superior será la palanca impulsora del desarrollo social, de la democracia, de la convivencia multicultural, y del desarrollo sustentable del país. Proporcionará a los mexicanos los elementos para su desarrollo integral y formará científicos, humanistas y profesionales cultos, en todas las áreas del saber, portadores de conocimientos de vanguardia y comprometidos con las necesidades del país.

Se contará con un sistema de educación superior abierto, flexible y de buena calidad, que gozará de reconocimiento nacional e internacional. Estará caracterizado por el aprecio social a sus egresados, una cobertura suficiente y su coordinación con los otros tipos educativos, así como con la ciencia, la tecnología, el arte y la cultura.

Las instituciones de educación superior tendrán una alta capacidad de respuesta para tender las necesidades académicas de sus estudiantes cada vez más diversos por su origen social y étnico, y formarán parte de redes de cooperación e intercambio académico, nacionales e internacionales, que sustentarán los programas de movilidad de profesores y alumnos. Las IES estarán integradas a su entorno y serán fuente de consulta para la sociedad y sus representantes en virtud de su reconocida autoridad moral y académica.

El sistema de educación superior estará conformado por 32 sistemas estatales, contará con un amplio respaldo por parte de la sociedad y atenderá a más de la mitad de la población entre 19 y 23 años con una oferta amplia, flexible y diversificada de programas educativos en instituciones de diversos perfiles tipológicos. Además, ofrecerá oportunidades de actualización a todos sus egresados y contará con una oferta variada y modalidades adecuadas de educación continua para satisfacer necesidades educativas de los adultos.

La sociedad estará plenamente informada del desempeño académico y del uso de los recursos de todas las instituciones de educación superior, con sustento en procesos consolidados de evaluación y acreditación.

Objetivos estratégicos.

Los tres objetivos estratégicos del Programa Nacional de Educación 2001-2006 en lo correspondiente al tipo educativo superior son:

  • Ampliación de la cobertura con equidad
  • Educación superior de buena calidad
  • Integración, coordinación y gestión del sistema de educación superior

Objetivo estratégico.
Ampliación de la cobertura con equidad

Políticas

Con estas políticas se persigue la ampliación de la matrícula con equidad, alentando una mayor participación de los jóvenes provenientes de los sectores más desfavorecidos, de las mujeres dentro de cada uno de ellos y de las diferentes culturas y lenguas.

  1. El gobierno de la República apoyará de manera prioritaria la educación superior pública por ser ésta un medio estratégico de equidad social.

  2. En colaboración con los gobiernos estatales y en el marco del federalismo, se ampliará y diversificará la oferta pública de educación superior para fortalecer el sistema e incrementar su cobertura con equidad. Recibirán atención especial los proyectos que tengan como objetivo aumentar las oportunidades educativas de jóvenes de segmentos sociales vulnerables y de las mujeres dentro de cada uno de ellos.

  3. Se apoyará la creación de nuevos servicios e instituciones públicas que se encuentren plenamente justificados por los planes estatales de desarrollo de la educación superior y, en su caso, de la ciencia y la tecnología, así como por los estudios de factibilidad respectivos. Se dará prioridad a los estados y a las regiones con los índices de cobertura más bajos.

  4. Se apoyará la ampliación de la oferta educativa cuidando la inclusión de las diferentes expresiones culturales locales y regionales para dar respuesta a las necesidades de educación de los jóvenes en las regiones y zonas del país tradicionalmente marginadas de la educación superior.

  5. Se fomentará el uso de los modernos sistemas de información y comunicación en favor de la equidad de la educación superior.

  6. Se promoverá la ampliación de la oferta de programas que sean impartidos a distancia para acercar la oferta a regiones de baja densidad de población o de difícil acceso, y de educación continua para satisfacer necesidades de actualización de profesionales en activo y de personas adultas.

  7. Se brindarán apoyos económicos especiales a estudiantes de escasos recursos para que tengan mayores oportunidades de acceso y permanencia en la educación superior pública, así como para la terminación oportuna de sus estudios. En el otorgamiento de apoyos se dará prioridad a los estudiantes que provengan de zonas indígenas y rurales, y urbanas marginadas.

  8. Se alentarán los acuerdos interinstitucionales que permitan sustentar programas de movilidad de alumnos entre programas educativos que cuenten con mecanismos eficientes para el re-conocimiento de créditos.

  9. Se continuará impulsando el desarrollo de los sistemas de universidades tecnológicas y de institutos tecnológicos descentralizados, preservando sus modalidades educativas y fomentando el uso óptimo de su capacidad instalada.

Objetivo particular 1

Ampliar y diversificar con equidad las oportunidades de acceso y permanencia a la educación superior

Objetivo estratégico
Educación superior de buena calidad

Políticas

Estas políticas buscan mejorar la calidad del sistema de educación superior y de los programas educativos que en él se ofrecen; se complementan con las correspondientes al objetivo estratégico de ampliación de la cobertura con equidad.

  1. Se promoverá una educación superior de buena calidad que forme profesionistas, especialistas y profesores-investigadores capaces de aplicar, innovar y transmitir conocimientos actuales, académicamente pertinentes y socialmente relevantes en las distintas áreas y disciplinas. Ello implica la actualización continua de los planes y programas de estudio, la flexibilización del currículo, la superación académica constante de los profesores y el reforzamiento de las capacidades de generación, aplicación y transmisión del conocimiento, y de vinculación de las instituciones de educación superior.

  2. Se fomentará que la actividad educativa en las instituciones esté centrada en el aprendizaje efectivo de los estudiantes y en el desarrollo de su capacidad de aprender a lo largo de la vida.

  3. Se promoverá que los programas educativos hagan énfasis en aspectos formativos, con particular atención en los valores, el desarrollo social y humano, la diversidad cultural, y el cuidado del medio ambiente; que promuevan el aprendizaje efectivo, el trabajo en grupo, la formación de mujeres y hombres con iniciativa y el desarrollo de las potencialidades de los estudiantes de acuerdo con sus necesidades específicas de formación; asimismo se buscará que los programas educativos articulen a sus objetivos el servicio social.

  4. Se promoverá la cooperación internacional para coadyuvar al desarrollo de las instituciones de este tipo educativo.

  5. Se impulsará el desarrollo y consolidación de las instituciones públicas de educación superior.

  6. Se fomentarán los procesos de autoevaluación institucional y de evaluación externa, y se alentará la acreditación de programas educativos con el fin de propiciar la mejora continua y el aseguramiento de su calidad.

Objetivo particular 1

Fortalecer a las instituciones públicas de educación superior para que respondan con oportunidad y niveles crecientes de calidad a las demandas del desarrollo nacional.

Objetivo particular 2

Fomentar que las instituciones de educación superior apliquen enfoques educativos flexibles centrados en el aprendizaje.

Objetivo particular 3

Fomentar la mejora y el aseguramiento de la calidad de los programas educativos que ofrecen las instituciones públicas y particulares

Objetivo estratégico
Integración, coordinación y gestión del sistema de educación superior.

Políticas

Estas políticas buscan impulsar la transformación del sistema de educación superior vigente, en uno más abierto, vinculado con la sociedad y coordinado con los otros tipos educativos, con el sistema de ciencia y tecnología, y con los programas de artes y cultura.

  1. Se fomentará que las instituciones de educación superior participen activamente en los programas de desarrollo social, humano, cultural y deportivo del gobierno federal.

  2. Se reforzarán e intensificarán los programas y mecanismos de vinculación entre el sistema de educación superior y la cultura, las artes, la ciencia y la tecnología.

  3. Se establecerán programas académicos y mecanismos eficaces de cooperación entre el sistema de educación superior y los otros tipos educativos, con especial atención a la educación media superior.

  4. Se alentará la integración de las instituciones en un sistema de educación superior diversificado y flexible.

  5. Se impulsará el federalismo educativo para ampliar y consolidar los sistemas de educación superior en cada estado.

  6. Se promoverá el fortalecimiento de los mecanismos de vinculación de las IES con el sector productivo y con la sociedad.

  7. Se estimularán los programas que vinculen a las IES con su entorno regional para contribuir a su mejor conocimiento y comprensión y a sus procesos de desarrollo cultural, social y económico.

  8. Se estimulará la conformación de redes de cooperación e intercambio académico entre instituciones y entre cuerpos académicos a nivel nacional e internacional.

  9. Se incrementará el financiamiento federal a la educación superior pública para asegurar su expansión y desarrollo.

  10. Se establecerán fórmulas y mecanismos efectivos para la rendición de cuentas a la sociedad sobre el funcionamiento y los resultados del sistema de educación superior.

Objetivo particular 1

Conformar un sistema de educación superior abierto, integrado, diversificado, flexible, innovador y dinámico, que esté coordinado con los otros niveles educativos, con el sistema de ciencia y tecnología, con los programas de artes y cultura, y con la sociedad.

Objetivo particular 2

Incrementar la inversión en educación superior para el buen funcionamiento del sistema, atendiendo con calidad creciente a los alumnos y otros usuarios de los servicios de las instituciones públicas de educación superior.

Objetivo particular 3

Promover la formulación de nuevos marcos normativos de la educación superior

Programas de acción

Para alcanzar los objetivos y las metas propuestos, el Gobierno Federal desarrollará doce programas de acción que darán continuidad a las acciones estratégicas para el mejoramiento de la calidad educativa iniciadas en años anteriores e impulsarán nuevas líneas para el fortalecimiento de la educación superior pública y el aseguramiento de su calidad.

Programas del objetivo estratégico:

Ampliación de la cobertura con equidad

  1. Becas y financiamiento para estudios de tipo superior.

  2. Ampliación y diversificación de la oferta del sistema de educación superior y creación de nuevos servicios e instituciones públicas.

  3. Educación a distancia.

Programas del objetivo estratégico:

Educación superior de buena calidad

  1. Fortalecimiento integral de las instituciones públicas de educación superior.

  2. Mejora del perfil del profesorado y consolidación de cuerpos académicos.

  3. Atención a los estudiantes desde antes de su ingreso a la educación superior, durante su permanencia y hasta su egreso.

  4. Enfoques educativos centrados en el aprendizaje.

  5. Fortalecimiento del posgrado nacional.

  6. Fortalecimiento del servicio social.

  7. Evaluación y acreditación de la educación superior.

Programas del objetivo estratégico

Integración, coordinación y gestión del sistema de educación superior

  1. Planeación y coordinación de la educación superior.

  2. Financiamiento de la educación superior.

2. PLAN ESTATAL DE DESARROLLO 1999-2004

Educación de Calidad

Si definiéramos una acción estratégica y de primer orden para el gobierno de Sinaloa, sin duda ésta sería la educación. Para decirlo con todas las palabras: el factor fundamental para elevar nuestra calidad de vida es el sistema educativo. Elevar la escolaridad de la población sinaloense, vincular la educación con los problemas de la sociedad y muy especialmente, con los requerimientos de los sectores productivos, son tareas fundamentales para nuestro gobierno.

El avance de las sociedades modernas, su desarrollo en términos económicos y de calidad de vida, se debe en gran medida a la existencia de una mejor educación, que propicia una vida cultural más intensa, la utilización de adelantos científicos y la generación de tecnología. Somos una entidad con un fuerte potencial para entrar a una dinámica de mejoramiento de la calidad educativa, apta para la generación de conocimiento y tecnología útil para las actividades productivas.

Diagnóstico

Educación Superior

La educación superior comprende de la educación normal, la universitaria y la tecnológica, además el posgrado. En la normal se atiende a 3,261 alumnos en 7 escuelas. Pero debido a la reducción de la matrícula de los alumnos que demandan el servicio de educación básica, cada vez son menores los requerimientos de personal docente. Existe el número importante de desempleados egresados de las escuelas normales, cantidad que se incrementará en los años siguientes.

El impulso que se ha dado a la formación, actualización y capacitación del personal docente se ha expresado de alguna manera en la elevación de la calidad de la educación. Sin embargo, para procurar este objetivo con mayor eficiencia, es importante resolver la descoordinación que existe entre las instituciones dedicadas a estas actividades, como las escuelas normales, los centros de actualización del magisterio y las unidades de la Universidad Pedagógica Nacional.

La licenciatura universitaria y tecnológica arroja una matrícula de 54,786 alumnos de 22 instituciones de educación superior. La demanda la atiende, en primer término, la Universidad Autónoma de Sinaloa con el 64% de la matrícula, la Universidad de Occidente con el 15%, igual porcentaje le corresponde a la federación a través de los institutos tecnológicos. El resto lo cubren las escuelas particulares, sobresaliendo el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey.

Los problemas que enfrenta este nivel se deben a la insuficiente coordinación entre las instituciones de educación superior. Ello ha ocasionado un desequilibrio de las carreras ofrecidas, existiendo un crecimiento muy marcado de las administrativas y sociales sobre las tecnológicas. El crecimiento de la demanda muchas veces se efectúa en demérito de la calidad del servicio.

Algunas instituciones oficiales privilegian las actividades administrativas sobre la academia. También es patente la desvinculación entre las carreras profesionales que se imparten el equipamiento de tecnología de punta.

En el posgrado la atención ascendió a 1,355 alumnos, distribuidos en 47 maestrías, 14 especialidades y 6 doctorados.

En Sinaloa existen tres elementos para impulsar la investigación científica. Los recursos humanos son amplios, las instituciones que se dedican a esta actividad son diversas, y operan también diferentes programas enfocados a la ciencia y la tecnología.

La planta de investigadores sinaloenses está compuesta por 502 académicos, de los cuales sólo 39 pertenecen al Sistema Nacional de Investigadores. En el estado existen 22 instituciones de educación superior, de las cuales, algunas cuentan con áreas de investigación. La Universidad Autónoma de Sinaloa representa la principal institución académica, destinando 0.7% de su presupuesto a investigación y posgrado.

Otros centros de enseñanza, como el Instituto Politécnico Nacional, realizan importantes contribuciones a través del Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional, abierto en 1997 en la ciudad de Guasave. Éste se dedica a la investigación en materia de acuicultura, ganadería y agricultura.

El Centro de Ciencias de Sinaloa realiza también una importante labor en cuanto a generación y difusión del quehacer científico. En sus diversos talleres, laboratorios y museos de la ciencia, se fomenta en los estudiantes la cultura de la investigación, además de promover programas de vinculación con los sectores productivos.

A través de la Fundación PRODUCE, se han abierto mayores posibilidades para la incorporación de tecnología de punta en el campo sinaloense. Se cuenta además, con el Sistema de Investigadores del Mar de Cortés y con el Consejo Estatal de Ciencias y Tecnología, que coordinan diferentes acciones para impulsar estos renglones.

A pesar de contar con este capital humano y material, los resultados alcanzados en investigación científica son escasos. No existe un marco normativo para el desarrollo de esta actividad, y los esquemas de financiamiento a la investigación resultan insuficientes. Las aportaciones de la iniciativa privada son mínimas y las asignaciones oficiales se encuentran centralizadas.

Otra limitante del desarrollo científico y tecnológico en la entidad es la poca vinculación entre la investigación y los sectores productivos. Las empresas locales privilegian la adquisición de tecnología foránea y, en muchos casos, las instituciones impulsan proyectos de investigación que no corresponden a las necesidades económicas y sociales del estado. No existe una arraigada cultura de la investigación científica, con resultados tendientes a resolver la problemática local.

Fortalezas y Oportunidades

Los países que más han avanzado en la calidad de vida de sus habitantes; las economías que mayores fortalezas han construido; los pueblos que han alcanzado mayor progreso, son aquéllos que han invertido en educación.

Para que Sinaloa responda al desafío de su desarrollo y prosperidad, debe trabajar con una visión de futuro, considerando a la educación un bien estratégico, tan importante como los recursos naturales o el acervo físico de capital.

Tenemos una matrícula de más de 750,000 estudiantes. Ello significa que por cada 100 habitantes de nuestra entidad, 30 están estudiando en alguno de los niveles que ofrece el sistema.

La inversión en educación es fundamental para preservar nuestros mejores valores culturales. Debe educarse para la vida; para impulsar el desarrollo integral de la sociedad; para crecer con paz y libertades; para redistribuir la riqueza y reducir la pobreza.

La inversión en educación también forma capital humano. En Sinaloa debemos asignar más recursos a la educación y, sobre todo, mejorar su calidad. La calidad de la educación debe ser la base para que cada estudiante despliegue sus capacidades y su creatividad en beneficio propio, de su familia y comunidad.

La búsqueda de la calidad académica, es un requisito para garantizar que los conocimientos y habilidades adquiridas en la escuela ayuden a los estudiantes a disponer de mejores oportunidades de trabajo. En todos los niveles, debe educarse para que lo que se aprenda sea en realidad útil al individuo y al desarrollo social.

Ya no se puede seguir aplazando la necesaria vinculación de las universidades con los sectores productivos. Se necesita realizar un programa especial en esta dirección. Capacitación productiva, cultural laboral, competencia laboral, productividad, apoyos a la micro y pequeña empresa, entre otras, deben ser líneas de acción que estén en el centro mismo del nuevo proyecto educativo de Sinaloa.

Los cambios profundos y trascendentes en el renglón educativo, no se darán de un día para otro. Una educación de calidad reconoce el valor del gradualismo. Se requiere constancia en el esfuerzo, coherencia entre medios y fines y una firme decisión para prosperar en la estrategia trazada.

Para responder a los desafíos del nuevo milenio y de las necesidades propias de Sinaloa, se necesita aprovechar al máximo la capacidad física y humana con que cuenta el estado en materia educativa y de investigación. Una importante ventaja en este terreno, al igual que en todo el país, es el contar con una economía abierta, relacionada con los procesos de globalización y cercana al principal socio comercial del país. Esto hace posible la incorporación y asimilación de cambios tecnológicos, propiciados por la atracción de inversión extranjera.

En nuestro sistema educativo radica otra importante fortaleza, ya que atiende a uno de cada tres sinaloenses. La numerosa población en los niveles superior y posgrado, amplía las posibilidades de contar con una planta de científicos e investigadores mucho mayor.

Un valioso respaldo para las instituciones educativas es el Centro de Ciencias de Sinaloa, en el cual cientos de miles de niños y jóvenes sinaloenses entran en contacto con una disciplina. Esta institución es también promotora del cambio tecnológico, lo que resulta de utilidad para las diversas actividades económicas.

Es necesario y posible potenciar las funciones que se han asignado a los diversos centros de investigación, acercándose más a los sectores productivos y a otras instituciones del país y del extranjero, para así retroalimentar el quehacer científico.

De igual forma, con un financiamiento basado en la calidad de los proyectos y la utilidad de los resultados para el entorno sinaloense, se generarán o adaptarán conocimientos y tecnología que den solución a problemas como el deterioro ambiental, la escasez de agua, la falta de semillas mejoradas, la mejora genética del hato ganadero, las necesidades de la agroindustria y del sector pesquero.

De esta forma, el fortalecimiento de nuestros recursos materiales y humanos, enfocados a la investigación se convierten en un reto y en una oportunidad para generar los productos y procesos de calidad que demanda el Sinaloa Moderno.

Objetivos Estratégicos

  • Fomentar los valores cívicos, éticos y morales de la niñez y la juventud sinaloense.

  • Consolidar un sistema educativo estatal, que ofrezca servicios de calidad a la población demandante en los diversos niveles y modalidades.

  • Ampliar la cobertura educativa y mejorar la infraestructura física en todos sus niveles.

  • Para el año 2000 ya no habrá más aulas de cartón en la entidad.

  • Promover mayor vinculación del sistema educativo con los sectores productivos de la entidad, a fin de generar las capacidades para elevar la productividad y la competitividad de las empresas.

  • Propiciar la coordinación y el apoyo entre las diferentes instituciones del sector educación, cultura y deporte, en diversos programas que beneficien a la sociedad sinaloense.

  • Promover la diversificación de la oferta educativa en los niveles medio superior y superior.

  • Impulsar una nueva cultura organizacional, colegiada y autogestiva, que involucre a directivos, docentes, alumnos y padres de familia.

  • Mejorar los esquemas de financiamiento a la investigación científica y tecnológica.

  • Fomentar la vinculación entre la actividad científica y los sectores productivos.

Líneas de Acción

  • Fortalecer el programa "Lunes Cívicos".

  • Realizar diálogos entre el magisterio y la sociedad para actualizar valores, objetivos y fines de la educación.

  • Desarrollar una planeación que confiera certidumbre y calidad al quehacer educativo.

  • Crear un consejo estatal de educación, integrado por ciudadanos y funcionarios del sector educación, cultura y deporte, para que, entre otras cosas, evalúe los avances de la calidad en la educación.

  • Contar con espacios dignos y suficientes para la educación, la cultura y el deporte.
  • Disminuir la deserción y reprobación escolar, y elevar la eficiencia terminal en los diferentes niveles educativos.

  • A nivel regional, conocer las necesidades prioritarias de los sectores productivos, para favorecer la vinculación con las instituciones educativas, y lograr la adecuación de planes y programas de estudio.

  • Establecer planes educativos y programas flexibles, adaptables a los requerimientos no sólo del entorno regional, sino también nacional e internacional.

  • Integrar y mejorar las instituciones formadoras y actualizadoras de docentes.

  • Fomentar la participación comprometida de todos los sectores sociales y del gobierno en sus diferentes niveles, municipal, estatal y federal.

  • Impulsar fuentes de financiamiento para la educación superior, diferentes a las tradicionales.

  • Otorgar estímulos fiscales a las empresas privadas y sociales que financien proyectos educativos, de investigación y de alta capacitación de recursos humanos.

Metas

Incrementar la atención a la demanda y reducir el rezago educativo, en los niveles de educación básica, educación media superior y educación superior, con la atención del 80% de la demanda de preescolar y el 96% en primaria; mientras que el 98% de absorción en primer grado de secundaria de los egresados de primaria; el 93% de absorción en primer grado de bachillerato de los egresados de secundaria; y, el 83% de absorción en primer grado de profesional de los egresados de bachillerato.

  • Aumentar la eficiencia terminal, para alcanzar en primaria 88%, 83% en secundaria, 64% en bachillerato y 60% en educación superior.

  • Agilizar y simplificar los procesos administrativos a través de la sistematización integral e las áreas de oficinas centrales y regionales de la Secretaría de Educación Pública y Cultura.

  • Coordinar 20 programas de fomento a la investigación científica a través del Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología.

  • Elaborar y desarrollar 65 proyectos de investigación científica, tecnológica y educativa, y desarrollar 94 programas de asesoría.

  • Editar 47 libros de divulgación científica y tecnológica.

3. PROGRAMA INSTITUCIONAL DE DESARROLLO EDUCATIVO 1999-2004

En su apartado de diagnóstico, se busca dar cuenta además de la problemática de la educación en Sinaloa, también de los logros y fortalezas.

En el siguiente cuadro se da a conocer la información estadística, por nivel educativo de alumnos, escuelas, docentes frente a grupo, grupos y personal adscrito a los planteles en la entidad.

 

ESTADISTICA BASICA DEL SISTEMA EDUCATIVO
CICLO ESCOLAR 1998-1999

NIVEL EDUCATIVO

ALUMNOS ESCUELAS DOCENTE C/GRUPO GRUPOS PERSONAL
INICIAL
PREESCOLAR
PRIMARIA
CAPACITACION PARA
EL TRABAJO
SECUNDARIA
PROFESIONAL MEDIO
BACHILLERATO
TECNICO SUPERIOR
NORMAL LICENCIATURA
LICENCIATURA
POSGRADO
ESPECIAL

15,555
90,451
361,373
35,463

140,403
17,187
85,542
206
6,912
58,298
1,550
11,193

121
2,219
3,179
103

693
75
228
2
13
69
36
106
651
4,252
13,926
1,027

9,583
1,278
4,949

545
4,296
333
563
725
5,081
19,425
2,347

4,595
660
2,279

77
n.d.
n.d.
175
1,509
6,229
18,774
1,680

14,486
1,847
7,224

773
6,144
3,810
1,105

TOTAL

824,133 6,844 41,403 35,364 60,151

FUENTE: Departamento de Estadística de la Dirección de Planeación Educativa de la SEPyC.
NOTA:
En educación inicial, normal licenciatura, licenciatura universitaria y tecnológica y posgrado incluyen los servicios escolarizados y no escolarizados.

Sinaloa es uno de los estados de la república que presenta indicadores educativos por encima de la media nacional, esto se debe primordialmente al gran impulso que en los últimos años, gobierno y sociedad se han dedicado al renglón educativo, tanto en la construcción de infraestructura, como en la contratación del personal docente, asignación de apoyos compensatorios para alumnos y maestros ubicados en zonas marginadas, oferta de cursos de capacitación y actualización, entre otros, con lo cual se ha concretado una mayor cobertura en la demanda educativa, la reducción de los índices de reprobación y deserción y un incremento en el aprovechamiento de alumnos.

INDICADORES DEL SISTEMA EDUCATIVO POR NIVEL CICLO ESCOLAR 1998-1999

NIVEL EDUCATIVO ALUMNOS A LA DEMANDA RELACION ALUMNOS DESERCION
%
REPROBACION
%
EFICIENCIA TERMINAL
%
MAESTRO GRUPO

PREESCOLAR
PRIMARIA
SECUNDARIA
PROFESIONAL
MEDIO
BACHILLERATO
NORMAL/
LICENCIATURA
LICENCIATURA

74.19
96.25
94.96
19.54

86.47
4.09

70.73
21
26
15
13

17
15
18
19
31
26

38
44
8.36
6.52
6.24
17.24

8.26
4.08

7.32
2.34
0.11

0.22
2.71

85.44
79.90
51.55


69.62

86.36

Educación Superior

A las Instituciones de Educación Superior (IES), por su naturaleza, le corresponde atender las funciones sustantivas de docencia, investigación, extensión de la cultura y servicios. Su funcionamiento está orientado a la solución de problemas regionales y nacionales, al tiempo que asume los compromisos necesarios de productividad. Como parte de su quehacer tiene como obligación el impulso a la investigación, el desarrollo de las humanidades, la ciencia y la tecnología y extender su producto cultural y los servicios.

Los servicios de educación superior son prestados en instituciones, tanto públicas como privadas, las cuales pueden agruparse en tres subsistemas principales: el universitario, el tecnológico y el de educación normal.

Este nivel enfrenta una insuficiente coordinación entre las instituciones de educación superior, lo que ha ocasionado un desequilibrio de las carreras ofertadas, observándose un crecimiento muy marcado de las licenciaturas administrativas y sociales, sobre las tecnológicas; es notorio que existe una desvinculación entre las carreras que se imparten y las necesidades del sector productivo de la región, al igual que un insuficiente equipamiento con tecnología de vanguardia.

La oferta que en educación superior se ofrece en el estado (licenciaturas, maestrías y posgrado), puede ser considerada como amplia y suficiente para la población que reclama acceso a este tipo de instituciones; sin embargo, debemos reconocer que la apertura de carreras profesionales, hasta ahora, no ha sido producto de estudios rigurosos, que consideren las necesidades sociales, la factibilidad operativa y el mercado de trabajo.

La institución de educación superior con más tradición, tamaño y presencia en la entidad es la Universidad Autónoma de Sinaloa. Esta institución cuenta con planteles de nivel medio superior en 16 de los 18 municipios del estado y ofrece 51 carreras diferentes de nivel licenciatura en los 5 principales municipios.

Por su parte la Universidad de Occidente (UdeO) opera siguiendo las líneas del Plan Universitario del Desarrollo Estratégico 1998-2010, que contempla una visión prospectiva del quehacer institucional en sus funciones sustantivas y adjetivas. El grueso de su oferta y de su matrícula en educación superior corresponde al área de las ciencias sociales y administrativas; las carreras del área de ingeniería y tecnologías ocupan alrededor del 10% de su inscripción. Esto sugiere iniciar un proceso de revisión de su oferta educativa.

Académicamente la UdeO opera con un sistema académico departamental. Sus planes y programas de estudio se ofrecen en cuatrimestres. Su cobertura territorial se extiende a las principales ciudades y regiones de la entidad: Los Mochis, Guasave, Guamúchil, Culiacán, Mazatlán y El Fuerte.

El Técnico Superior Universitario (TSU), es una modalidad de reciente incorporación a la educación superior en Sinaloa. Su antecedente más inmediato es el nivel profesional medio que ofrecen la UAS, CONALEP e IES particulares, siendo estas carreras terminales.

La Universidad Autónoma de Sinaloa ofrece en las Escuelas de Trabajo Social y de Enfermería con sedes de Culiacán y Mazatlán, licenciaturas con salidas laterales en el quinto semestre al nivel de Técnico Superior Universitario. Mientras que la Universidad de Occidente ofrece este nivel en sus campus Culiacán y Guamúchil.

Tomando en cuenta que éste es una opción que tiene el apoyo del gobierno federal para su expansión y en virtud a que responde a necesidades muy específicas de los sectores empleadores, se constituye en una buena opción para arraigarla en Sinaloa.

Otro aspecto a considerar, es el relativo a las escuelas privadas que ofrecen este servicio educativo, las cuales en muchos de los casos no atiende la normatividad estatal en esta materia, por lo que dificulta la reglamentación y control de la educación superior en la entidad.

Construcción, equipamiento y mantenimiento de los inmuebles escolares

En los últimos años se dio un impulso importante en este renglón; sin embargo, aún tomando en cuenta este hecho, es una realidad que el rezago en infraestructura es uno de los que más impacta. Se requiere contar con espacios dignos para la educación, con el equipamiento indispensable. En este tenor encontramos un déficit de 752 aulas, 145 laboratorios, 356 talleres y 3,787 anexos.

Para abatir este rezago, con los recursos que normalmente se asignan cada año, se necesitarán alrededor de 10 años. Tiempo en el cual, lo sabemos, se irían generando otras necesidades.

Si bien falta construcción, también es urgente emprender programas de rehabilitación y mantenimiento de escuelas. Es indispensable contar con una supervisión eficiente y optimizar al máximo los recursos de que cada año se dispone.

Los padres de familia y otros organismos sociales apoyan a las escuelas, pero se trata de ofrecer esquemas de participación claros, donde el resultado sea visible de inmediato y el beneficio llegue directamente a la escuela y, con ello, a los educandos. Esos apoyos pueden ser muy útiles para el equipamiento, la rehabilitación y en algunos casos la construcción.

Fortalezas y debilidades del sector

En un trabajo de investigación y planeación participativa, donde se buscaba un conocimiento pleno de la situación actual del sector educativo, se concluyó en el enunciado de las principales fortalezas y debilidades, todo esto con el firme propósito de continuar con el desarrollo y consolidación de las fortalezas y de encontrar soluciones que finiquiten las debilidades.

FORTALEZAS

  1. Articulación programática y cobertura suficiente en educación básica.

  2. Apoyo Ejecutivo Estatal.

  3. Pago oportuno al personal.

  4. Respeto mutuo entre autoridades educativas de los sindicatos.

  5. Promociones y cambios de adscripción con base en el sistema escalafonario.

  6. Programa de formación y desarrollo docente.

  7. Delegación de autoridad y responsabilidad a mandos medios.

  8. Suficiente y oportuna distribución de libros de texto gratuitos.

  9. Participación de los distintos niveles y modalidades de la educación en la planeación.

  10. Actitud de superación y existencia de programas que impulsan la actualización, la capacitación y el desarrollo del personal docente.

DEBILIDADES

  1. Carencia de un programa de inducción al puesto.

  2. Aprovechamiento escolar no satisfactorio.

  3. Infraestructura física básica insuficiente.

  4. Rutina e improvisación de la práctica docente.

  5. Incumplimiento de planes y programas.

  6. Insuficiente mantenimiento a planteles escolares.

  7. Criterios inadecuados para la estructuración de zonas escolares.

  8. Insuficiencia y obsolescencia de manuales de organización.

Nuevos escenarios para la educación

Como parte de un diagnóstico es importante reconocer las circunstancias que vive la sociedad actual, ya que son factores que van más allá de las instituciones y que condicionan su funcionamiento distinto al de épocas pasadas.

Ubicar los nuevos escenarios que se viven en el mundo es una tarea impostergable. Pensamos en una educación de calidad, en una educación que nos prepare para la vida y la paz, en una educación que tenga implícitos los valores humanos. No basta el propósito, requerimos reconocer la realidad que vivimos, y esa realidad nos habla de situaciones diversas que no podemos ignorar.

  1. La sociedad actual está compuesta por individuos que exigen el cumplimiento de los compromisos de gobierno. Quedó atrás el conformismo y pasividad, el dejar hacer, el guardar silencio. Una nueva forma de convivencia está surgiendo y a través de la educación, debemos darle forma y sentido. Es el nacimiento de una nueva democracia y que debe llegar a la escuela. Por ello es indispensable promover el conocimiento de los derechos humanos, el respeto al entorno natural y al medio ambiente. Es necesario que tomemos conciencia de nuestra ubicación en el mundo para poder preservar la vida.

  2. La ciencia se desarrolla e impacta de manera determinante en el hecho educativo. Ese desarrollo cambia la enseñanza de las ciencias, y la educación debe adecuarse a esta nueva circunstancia; pero no sólo adaptarse, sino se promotora de la búsqueda, de la indagación; debe fomentar en la niñez el espíritu por la investigación y por el conocimiento. No sólo debemos aspirar a contar con alumnos eficientemente informados. Debe buscarse una formación integral, donde el alumno desarrolle un espíritu de aprender por sí mismo, de compartir lo que aprende y fortalecer su vocación de servicio. Queda lejos aquella educación que solo prepara al estudiante para el examen, para que transite de grado en grado hasta culminar la profesional y no haber hecho de su profesión, la mejor manera de contribuir al bienestar social.

  3. A la par de la ciencia, la tecnología avanza y nos entrega instrumentos de gran utilidad para la educación. El uso de la computadora, la posibilidad de navegar por la biblioteca más grande jamás imaginada a través de Internet, la certeza de que podemos entrar en contacto con otras culturas de manera instantánea, es un hecho que impacta con fuerza en la educación; y con ello la posibilidad del aprendizaje por sí mismo crece. Este es un nuevo escenario que nos obliga a ver el trabajo educativo de manera muy diferente a como lo concebíamos décadas atrás.

Las tres premisas anteriores nos conducen de la mano para encontrar que el docente debe actualizarse, capacitarse y formarse también de manera diferente. El uso de la tecnología elimina el aula como el espacio indispensable para la educación, y por lo tanto el docente debe empezar a jugar otro rol. Cambiar la relación alumno-profesor. El alumno prácticamente no debe tener dependencias para formarse; al contrario, el educador debe facilitarle el camino, debe apoyar al alumno, debe impulsarlo de manera decidida y consciente. Esto nos obliga a emprender un amplio programa de formar a un gran equipo que, a su vez, se convierta en un verdadero formador de docentes.

Es prioritario hacer de la educación una invitación a la innovación y al cambio. Debemos renovar no sólo de manera de pensar y de ser. Los cambios tienen que ir a los espacios educativos, a los núcleos de los docentes, al seno familiar, a los ambientes de trabajo, a las relaciones sociales. Es hasta cierto punto normal que el cambio provoque resistencias, pero compromiso de educar para preservar la vida debe estar por encima de todas las inercias.

Continuar con las mismas prácticas al interior de las instituciones, con las mismas escrituras, normas y actitudes; es decir, continuar haciendo más de lo mismo, nos conducirá a endurecer los esquemas educativos, a volver más grados los centros escolares; pero sobre todo, estaríamos cayendo en un desfase con respecto a la propia dinámica social.

En esta perspectiva que deseamos orientar la educación en Sinaloa, ya que sólo así evitaremos quedar rezagados y se propiciará, con creces, la elevación de la calidad de vida de todos los habitantes de este estado.

¿Para qué y para quién educar?
Misión y Visión de la Educación en Sinaloa

La educación da forma al mundo en que vivimos, y la formación del maestro se reafirma en la experiencia que le proporciona la impartición de clases. Mientras que la formación del alumno, se conforma en el hogar y en la escuela.

La cuestión pues, es educar para convivir en armonía, para generar la sociedad que deseamos vivir. Se educa para vivir en el respeto de los demás y el propio, para lograr el bienestar humano, la preservación de la naturaleza y la vida en el planeta, devolviendo a la naturaleza lo que tomamos de ella. Se educa al ser humano para coexistir en la aceptación de la diversidad cultural. Se educa al hombre para que, desde la responsabilidad individual, comparta la responsabilidad colectiva de conservar el mundo que queremos vivir. De esta percepción emerge una misión y una visión respecto a la educación, que invitan a un compromiso renovado para la realización de propuestas específicas, orientadas hacia el desarrollo integral del ser humano.

MISION

Proporcionar a la sociedad sinaloense servicios educativos de calidad, desarrollados a la luz de los avances científicos y tecnológicos e incorporados a una normatividad dinámica y previsora, que en sus diversos tipos y modalidades formen ciudadanos con un alto concepto de sí mismos y con gran respeto a sus semejantes, con capacidades creativas e innovadoras, que impulsen el desarrollo integral y sustentable de Sinaloa.

VISION

Aspiramos a una educación para preservar la vida, para crecer en libertad, fomentando el respeto a los derechos de los demás, que forme habilidades, conocimientos y las actitudes necesarias para satisfacer los requerimientos materiales y espirituales, promoviendo el equilibrio ecológico, la paz y el desarrollo integral del individuo.

Además de lo anterior, se ha concluido en las distintas reuniones de trabajo, que existe la necesidad de contar con principios rectores que den marco e impulso al desarrollo de todos los programas y proyectos que se emprendan. Dichos principios son:

  • Educación para la vida y la paz

  • Responsabilidad

  • Calidad personal y de servicio.

Así, definida la misión, la visión y los principios rectores; con un conocimiento pleno de la situación que guarda la educación en el estado, se llegó a la elaboración de propuestas, estrategias, programas y proyectos de trabajo, objetivos, metas y al establecimiento de áreas de atención.

AREAS Y ESTRATEGIAS DEL PROGRAMA

Gracias al fecundo proceso de consultas que, a nivel estatal, se realizó para constituir el programa Institucional de Desarrollo Educativo, fue posible diseñar una base de entendimiento que permite conciliar, ordenar y proyectar los distintos puntos de vista y las preocupaciones de la sociedad en general.

Tal equilibrio es definitivamente crucial para un documento que debe tomar en cuenta, a la vez, la unidad objetivos y convicciones y la inmensa diversidad de situaciones y prioridades de la entidad.

Por tal motivo, para impulsar y cumplir la misión y la visión que de la educación se tiene en Sinaloa, se definieron cinco áreas de atención prioritaria, cada una de las cuales se aplicará a través de sus respectivas estrategias.

  1. Mejoramiento de la calidad del servicio y la organización de la educación.

  2. Cobertura con eficiencia y pertinencia.

  3. Sistemas y recursos de cómputo e informática.

  4. Renovación pedagógica y didáctica en la educación.

  5. Evaluación para la eficiencia y efectividad del sistema educativo.

Con las áreas y estrategias definidas que sustentarán al Programa Institucional de Desarrollo Educativo, se estará en condiciones de alcanzar los objetivos estratégicos, que orientarán el quehacer del sector educativo en los próximos seis años.

COMPROMISOS

EDUCACION SUPERIOR

Reorientar y atender racionalmente la demanda diversificando la oferta para regular el empleo profesional, mediante la actualización de conocimientos, habilidades, destrezas, actitudes, intervención pedagógica, y gestión educativa para brindar a los educandos un servicio de calidad en pro de educar y para la vida.

  1. El Gobierno del Estado impulsará un desarrollo educativo con calidad, fomentando estudios e investigaciones que sistematicen conocimientos y experiencias sobre la problemática de la articulación entre la educación media superior y la superior.

  2. Se recomendará a las instituciones de educación superior (IES), que elaboren programas permanentes para involucrar a padres de familia y maestros en el propósito de impulsar la visión: educación para la vida y la paz.
  3. Para modernizar la administración de los procesos educativos, se sugerirá a la IES, operar el método de procesos de trabajo, sustituyendo al tradicional de funciones.

  4. Con el propósito de trabajar de manera integral, se impulsará la reestructuración académica de las IES, en miras de generar una vinculación orgánica de las funciones sustantivas de sus unidades académicas, centros, institutos y dependencias.

  5. En cuanto a cobertura y servicio de calidad, se realizará el estudio integral de la entidad, para obtener diagnósticos de factibilidad que, con referentes geográficos, económicos, sociales, demográficos, de demanda y capacidad de oferta con calidad, den sustento al crecimiento y desarrollo de la educación superior.

  6. Respecto a la tecnología de la información, como instrumento y recurso de apoyo a las estrategias didácticas, que impulsará la creación del Centro Estatal de Producción de Software Educativo, para que el conjunto de las IES diseñen y elaboren programas pertinentes a sus propósitos y objetivos.

  7. Se propiciarán las condiciones necesarias para que cada IES del estado incursione en los procesos de reingeniería educativa, con el fin de priorizar el desarrollo del pensamiento inteligente, la investigación educativa y la habilitación de la capacidad de desaprender y aprender, fortaleciendo la autoestima de los actores de la educación.
  8. Para facilitar la superación académica del personal de la IES, se fortalecerán los esfuerzos orientados a crear oportunidades para realizar estudios de posgrado que impacten tanto en el campo educativo como en el productivo.

  9. Se buscarán formas innovadoras para incrementar y diversificar la oferta educativa, haciendo un uso racional de la infraestructura y equipamiento disponible.

INVESTIGACION Y EVALUACION EDUCATIVA

Desarrollar programas en el campo de la investigación y evaluación con la intención de contar con elementos que permitan incidir en el mejoramiento del servicio educativo, así como a una reorientación con pertinencia de la planeación educativa.

  1. Se realizarán, anualmente, congresos en el ámbito estatal y regional que propicien el intercambio y difusión de experiencias generadas en el campo de la investigación educativa, atendiendo la socialización de propuestas específicas sobre contenidos, formación docente y estrategias metodológicas en términos de una apertura cualitativa.

  2. Se establecerá conexión nacional e internacional con organismos dedicados a la evaluación e investigación educativa, con el propósito de intercambiar experiencias en este campo del quehacer educativo.

  3. Se promoverá en cada una de las regiones de la entidad, la formación de círculos de estudio interdisciplinarios, que contribuyan a intercambiar experiencias referentes a temas derivados del quehacer educativo.

  4. Se continuará avanzando, a nivel estatal, con las tareas de organizar el proceso y desarrollo de los programas nacionales de evaluación.

  5. Se promoverá, mediante diferentes actividades colaterales, el desarrollo de una cultura de la evaluación.

  6. Se llevarán a cabo investigaciones relacionadas con el abatimiento del rezago educativo, el desarrollo de la educación y el aprovechamiento escolar, a fin de que incidan en el mejoramiento del servicio educativo y la reorientación con pertinencia de la planeación educativa.


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